Enfoque Integrativo y Relacional
Mi enfoque es integrativo porque combino diversos modelos psicoterapéuticos (EMDR, Terapia Somática, Terapia Gestalt Relacional, Mindfulness y Terapia Transpersonal) en un marco coherente que se adapta a las necesidades de cada persona.
- Terapia EMDR: enfoque especializado para el tratamiento del trauma y otras experiencias difíciles. Ayuda a procesar recuerdos perturbadores y reducir su impacto emocional, permitiendo que las experiencias pasadas dejen de generar malestar en el presente.
- Terapia Somática: se enfoca en la relación entre cuerpo y mente, ayuda a liberar la carga traumática acumulada a través de la conciencia corporal y la regulación del sistema nervioso, restaurando una sensación de seguridad y bienestar.
- Terapia Gestalt: se centra en la experiencia presente y la capacidad para interactuar y responder al entorno. Busca restablecer el potencial para el crecimiento, bienestar y plenitud, a partir de la toma de conciencia, alineándose con los recursos y necesidades actuales.
- Mindfulness y prácticas contemplativas: Promueven el foco en el presente, potenciando la auto-observación y regulación emocional, ayudando a reducir el estrés y las reacciones impulsivas, generando un mayor equilibrio.
- Terapia Transpersonal: se centra en el desarrollo integral de la persona, comprendiendo aspectos profundos y trascendentes de la experiencia humana. Integra prácticas de tradiciones ancestrales que promueven la autoobservación y la expansión de la conciencia.
Esta forma de trabajo contempla las distintas dimensiones de la experiencia (cuerpo, emociones, pensamientos, comportamiento, relaciones, trascendencia), abordando tanto síntomas inmediatos como causas profundas.
La relación que construimos entre paciente y terapeuta ocupa un lugar central: configurando un espacio seguro y transformador que permite explorar en profundidad las dinámicas que atraviesan la experiencia de la persona.
Este contexto relacional facilita procesos de reparación y regulación emocional, así como la reconexión con los propios recursos. Al mismo tiempo, la conciencia se amplifica, permitiendo que emerjan aspectos invisibles o silenciados, abriendo nuevas posibilidades de comprensión, integración y crecimiento.
Mi forma de acompañar
Una mirada integral y humana
Me interesa verte en tu totalidad, más allá de tus dificultades o síntomas específicos. Busco crear una relación cercana y humana, manteniendo siempre el encuadre profesional.
Espacio seguro y sin juicios
Te ofrezco un ambiente seguro donde puedas explorar y descubrir tus propios recursos. Evito juzgar o interpretar lo que compartes, respetando siempre tu propio ritmo.
Conexión con la experiencia en el presente
Te apoyaré para que puedas conectar con lo que te pasa en el presente: pensamientos, emociones y sensaciones físicas. A veces te puedo proponer ejercicios prácticos que aumenten tu conciencia sobre lo que estás viviendo, generando nuevas posibilidades.
Diálogo interactivo y silencio
En las sesiones combinamos el diálogo fluido, explorando e intercambiando, con momentos de silencio, favoreciendo así la introspección, la escucha interna y la conexión con tus experiencias más profundas.
El papel del cuerpo
El cuerpo es fundamental en este proceso. Puede revelarnos emociones y vivencias profundas, y también ayudarte a regular tus estados internos. Por eso trabajamos con propuestas y ejercicios de respiración, posturas o movimiento, entre otros, potenciando el trabajo terapéutico más allá de las palabras.
Si estás interesado/a en cómo puedo acompañarte en tu proceso, te invito a agendar una primera consulta. Juntos exploraremos la mejor manera de apoyarte en tu camino. También puedes escribirme para resolver cualquier duda que puedas tener.
